Con motivo de los días soleados que son más frecuentes en las últimas jornadas, las personas tienden a empezar a usar de nuevo el lente ahumado, pero la académica de la Escuela de Tecnología Médica de la Universidad Andrés Bello, Katherina Pavani, aconsejó considerar una serie de factores al momento de elegir el correcto para no dañar la vista.

La experta expresó que los principales riesgos ante la exposición a rayos ultra violeta son las alteraciones y patologías tanto en el polo anterior como posterior del globo ocular, en un daño considerado acumulativo y que pueden producir o acelerar la aparición de cataratas y degeneración macular relacionada con la edad, así como provocar pingüéculas y pterigion.

Rayos Ultravioleta

Los rayos ultravioleta no son visibles por el ojo humano y se clasifican en tres tipos según su longitud de onda: UV-A, UV-B y UV-C.

Según explicó Katherina Pavani, «la UV-C es la más dañina, pero es absorbida por la capa de ozono. Los rayos UV-A y UV-B son los que provocan el daño ocular, siendo más dañinos los UV-B. La mayoría de los lentes de sol traen sólo filtro para los UV-A, por ello lo ideal es que la protección sea para UV-A y UV-B«, expresó.

La académica recomendó elegir los filtros UV-A y UV-B a la hora de adquirir lentes de sol.

«La etiqueta debe decir ‘filtro UV-A y UV-B‘. Si sólo dice «UV«, significa que protege sólo de la radiación UV-A y no UV-B (la más dañina)», explicó.

Establecimientos seguros

Además, advirtió que los lentes de sol deben ser comprados en lugares establecidos, principalmente ópticas donde todos vienen con filtro UV.

«Los lentes no deben ser muy pequeños para que protejan completamente los ojos, puesto que la piel de los párpados puede desarrollar cáncer de piel. La superficie del cristal debe ser pareja, sin alteraciones», afirmó.

Protección para niños

En cuanto a la protección de los niños, Katherina Pavani sugirió que se protejan de pequeños, ya que sus ojos están en desarrollo.

«Lo ideal es que el armazón sea de acetato (un tipo de plástico especial), ya que son más firmes y cómodos. Deben cubrir totalmente el área ocular«, comentó.

Generalmente, como los niños son inquietos, la profesional, aconsejó que también usen un sombrero con visera para una protección adicional.

Fuente: Terra.cl

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *